viernes, agosto 31, 2012

Quarterbacks de microondas, moda o realidad?


Fue en 1989 cuando Troy Aikman arribó a la NFL y su coach Jimmy Johnson sonaba revolucionario al darle las llaves del auto para que fuera el mariscal de campo titular de los Vaqueros de Dallas. Las expectativas, nulas. El resultado, de acuerdo a las expectativas. A la larga, tres anillos de campeón y miembro del Salón de la Fama.

Johnson hizo lo que único que tenía sentido en su momento. Darle la oportunidad a un novato de aprender sobre la marcha y en ese momento era toda una irreverencia a los historiadores de la NFL pero Johnson apostó y ganó y de la mano es hoy por hoy un importante precursor de lo que sucede ya sin gran análisis.

Serán cinco los quaterbacks recién llegados a la NFL que arranquen la temporada 2012 al mando de sus equipos y cinco más serán jugadores en su segunda temporada. Así es como el 30% de los equipos de la liga han decidido poner sus ilusiones en jóvenes de 21-23 años para que dirijan su destino.

La reflexión es obligada. Mientras que no se puede poner en duda que los sistemas colegiales les han dado una mejor preparación para llegar al pro, tendríamos que cuestionar a que se debe esta tendencia.

De entrada podríamos concluir que los equipos han elevado sus expectativas. Si no eres capaz de ser titular en tu primera temporada, entonces eres un QB de medio cachete y tendríamos que poner en duda si tienen la voluntad de dejar que evoluciones sin impactar los resultados. El último ejemplo de esto sería Aaron Rodgers que se tomó algunos años en la banca para convertirse en MVP de la liga. Sin embargo la mayor parte de los mejores hoy por hoy fueron lanzados al ruedo muy temprano (Brady, Brees, Rivers, Roethlisberger, Cutler, Strafford, Ryan, Freeman, Sanchez y demás). Además hay que aclarar que no solo es poder jugar, se espera que puedan ganar de inmediato.

Estos QBs de microondas ya vienen semi-cocinados y eso tiene un efecto, el que no sirve, pues rapidito lo enfrían. Entonces el tema de que aprendan sobre la marcha es engañoso ya que de no dar resultados, se busca al que sigue de volada. Es así como la exigencia es altamente estresante para estos jugadores.

Otro efecto interesante es que ya no se ve claridad en la planeación de sucesión. Ese es el caso de Peyton Manning que al quedar lesionado dejó completamente encuerados a los Potros la temporada pasada. Jugadores como Kolb y Schaub eran suplentes de calidad que iban muy bien para ayudar a sus equipos pero se cotizaron bien y fueron vendidos para convertirse en titulares de medio cachete. Salieron del horno antes de tiempo o nunca tuvieron el talento necesario?, me inclino por la segunda opción, por lo menos de acuerdo a la actualidad. Recordemos que deben impactar de volada o no sirven.

En fin, esto más que una moda ya es una realidad que moldea a la liga. Hoy es una liga de resultados a corto plazo y de campeones del mismo tipo. Ahí que los equipos que aspiran a una continuidad positiva tienen una pieza en común: Un QB joven, sano y con suerte, longevo.

miércoles, agosto 22, 2012

Cuestión de ignorancia pero, de quién?


Estamos de vuelta para el arranque de una nueva temporada de la NFL. El ayuno está terminando y hoy el volumen de noticias del futbol americano profesional es impresionante.

Hace un par de días los Jaguares de Jacksonville sobresalieron en el mundo mediático al dar a conocer que estarán jugando un partido de temporada regular al año en Londres por las cuatro siguientes temporadas.

La noticia fue muy bien recibida en el viejo continente – finalmente lo que quieren los aficionados es que la NFL siga estando a su alcance. Por otro lado, en México la nota vuelve a ser polémica siendo que ya son muchos años desde que la NFL abandonó a sus aficionados luego de haberlos ilusionado llevando el primer juego de temporada regular fuera de territorio estadounidense en la historia.

Si bien esta decisión de los Jaguares y su nuevo dueño Shad Khan busca compensar el hecho de que Jacksonville no ha sido el mejor lugar para albergar una franquicia de la liga, la realidad es que no significa mucho en cuestión del futuro del equipo en Europa. Mientras que se ha mencionado mucho el interés potencial de llevar a un equipo para aquellas tierras, eso está a años luz de suceder.

Londres ha resultado una plaza por demás atractiva para la NFL. El éxito constante en los partidos, el apoyo de parte de patrocinadores y la numerosa afluencia de aficionados son parte primordial para que Roger Goodell quiera mantener la llama encendida. En lo personal, yo creo que la pieza clave es que Londres se ha convertido en un puente muy interesante para llevar la NFL a todo Europa. Es mucho más sencillo mantener el vínculo con una ciudad que tratar de armar una gira turística anual que dispersaría el interés. Sería muy interesante conocer cuantos de los aficionados que asisten y los patrocinadores que apoyan no son de origen inglés.

Así es como todo pinta de maravilla para la NFL en sus esfuerzos de internacionalizarse sin embargo el caso de los Jaguares es muy diferente. No podemos confundirnos pensando que la NFL puede alcanzar estos nuevos mercados, llevando un producto de medio cachete, especialmente cuando los verdaderos aficionados tienen hoy acceso a los mejores espectáculos todo el tiempo. La formula del éxito para los Jaguares requiere mucho más que estar ahí, las variables son mucho más complejas que eso.

Que la gente llene el estadio no significa que se vayan a enamorar de los Jaguares. Tal es el caso de los Bills de Buffalo que han venido a Toronto en cinco temporadas consecutivas y eso no ha generado un crecimiento de la base de aficionados. Es más, son los mismos jugadores del equipo que se han quejado de que jugar en Canadá es un desperdicio ya que no tienen el apoyo de su gente. Para Jacksonville esta estrategia podría revertirse si la calidad en el emparrillado terminara por aburrir a los seguidores. De ahí que la clave para sobrevivir podría ser llevar siempre a uno de los equipos tradicionalmente exitosos para enfrentarse a los Jags.

Los aficionados (nuevos o viejos) de la NFL exigen calidad. De nadie es sorpresa que los equipos que sufren para llenar los estadios son aquellos que no tienen temporadas ganadoras y en este caso, no por tratarse de seguidores internacionales deben ser confundidos por ignorantes.

Comentario del señor Khan al dar a conocer que su equipo iría a Londres:

“In all honesty, internationally, they don’t know the difference between the Jaguars and the Steelers.”

En lo personal me parece un comentario muy desafortunado y muy poco inteligente especialmente pensando que la idea es reclutar seguidores. Claramente este amigo necesita un poco más de información y requiere conocer la penetración histórica de la NFL fuera de los Estados Unidos. Alguien en la liga debería “coachearlo” y protegerlo de si mismo.

Ya veremos si Londres responde…

martes, marzo 27, 2012

Paciencia si están hasta la madre de Tebow

No se en que momento pero la marabunta de medios ha creado un monstruo y se llama Tim Tebow.

Resulta impresionante ver como es que un jugador que en papel tiene tan poco que ofrecer a la NFL se ha convertido en muy poco tiempo en una de las figuras más emblemáticas y representativas del deporte norteamericano.

Mientras que muchos ya estamos medio hartos del señor Tebow, muchos otros lo utilizan como estandarte en lo que es hoy por hoy la historia más seguida. No se si son los tiempos modernos del Social Media, tal vez sea su afiliación a la religión, o tal vez su imagen bien trabajada pero este amigo es tan famoso que no queda más que dejarlo ahí para el análisis.

La fama deportiva por lo general llega para los talentosos. Y no es que Tebow no pueda jugar – fue un jugador destacado a nivel colegial, campeón y ganador del Heisman dentro de la Conferencia más competitiva de la NCAA. Estos logros le sirvieron para que el público lo conociera y por su estilo peculiar de juego, obligó a los analistas a prestarle atención. No les quedó más que estudiar como es que podría adaptarse al tradicional rol de mariscal de campo a nivel profesional.

Los Broncos de Denver le creyeron y lo reclutaron. Rápidamente se puso en duda su capacidad y las circunstancias fueron culpables de darle su oportunidad en los reflectores más brillantes. Una por demás curiosa combinación de factores lo hizo exitoso, aumentando exponencialmente el interés público – de volada se convirtió en el centro de atención de donde no se ha retirado pese a que “todos sabemos que no va a pasar de ser una moda“.

Hoy con los Jets, las críticas siguen llegando. Que si es un simple QB de segundo equipo, que si se exagera la cobertura. Por supuesto que estamos fuera de lugar pero estos temas son los que le encantan a la gente. La Tebowmania es una moderna expresión de las masas, es el resultado de los sueños de los jodidos que quisieran hacerse reyes en un día. En México tenemos nuestras telenovelas y películas en las que los pobres se hacen ricos y donde los ricos también lloran.

Pese a lo que todos opinemos del tema, Tebow llegó para quedarse. La verdad se ve muy complicado que su estatus de estrella vaya a desaparecer. De hecho podemos estar seguros que la NFL hará todo lo posible por darle tanta vida como sea posible.

Si juega se le criticará, si no juega se pondrá en duda que sería de los Jets con su liderazgo en vez del de Mark Sánchez. Si gana demostrará que es capaz de compensar su limitaciones con mentalidad, si pierde era lo que se podía esperar. Lo que es un hecho es que seguiremos hablando de Tebow y tiene un lugar asegurado en los medios mientras siga involucrado en los emparrillados.

viernes, marzo 23, 2012

Roger, te equivocaste un poco

Los Santos de Nueva Orleáns se robaron los reflectores con el castigo más severo en la historia de la NFL.

El tema resulta por demás trillado. El motivar a jugadores a lesionar a sus rivales no tiene nada de nuevo; lo hemos escuchado hasta de Coaches de Infantiles. Sin embargo la NFL es diferente porque es un gran negocio que mueve muchos dólares. El reciente éxito de la liga demanda que sus estándares morales sean muy elevados y de ahí que el Comisionado Roger Goodell no pudiera darse el lujo de dejar pasar un incidente como éste.

La polémica fue inmediata. Hay quienes creen que las sanciones a los Santos son severas, otros dicen justas y hay quien se atreve a decir que se quedaron cortas. En gustos se rompen géneros pero podemos concluir que si fueron sorpresivas.

En lo personal me parece que el tema es serio. La actitud de la NFL hacia los excesos en golpes ilegales ha mandado un duro mensaje a los gladiadores del emparrillado que gradualmente han visto como la liga se ha transformado hasta un punto en que se cuestionan los más históricos conceptos. Muy lejos estamos de Jack Tatum, el Conde Lambert, Ronnie Lott y Hollywood Henderson- esos jugadores hoy no podrían ser ellos mismos y seguro estarían cansados de tantos castigos y multas.

Es por eso que si bien Goodell había castigado a los “rudos”, estaba obligado a penalizar a los Santos que armaban la vaca para los que lesionaran a sus rivales.

El problema aquí es el análisis moral sobre los hechos. Más allá del sistema de recompensas vuelve a estar la mentira, el engaño. Ese fue Sean Payton quien al más puro estilo ya tantas veces visto, se hizo de la vista gorda hasta que se le presentaron las pruebas con lo que no le quedó mas que pedir disculpas - eso se llama doble moral.

Sin embargo Roger Goodell y la NFL en general no se salvan de la crítica. Resulta por demás interesante ver como algunos jugadores rápidamente calificaron de excesivo el castigo- ¿acaso será porque ésto pasa todo el tiempo y eso le resta importancia?

El castigo resulta ejemplar, especialmente para Payton sin embargo hay que entender que la gravedad se debió no tanto a las recompensas sino a haber mentido, eso magnificó todo. Lo que si se puede cuestionar es porque el castigo es diferente para Payton que para Greg Williams. Aquí aplica la de “tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata”. Los dos son igualmente culpables, entonces ¿porqué la diferencia de criterios?

Otro tema curioso es el del efecto de los varios castigos al equipo. Por lo pronto se confirma se quedan sin Coach, sin Gerente General por algunas semanas y falta ver cuantos jugadores se quedan fuera del campo de juego. Sin duda pueden estar condenando al equipo a una mala temporada pero eso no es razón para no aplicar los castigos adecuados. Es aquí donde Goodell podría volverse a equivocar.

El Gerente General Mickey Loomis se va pero hasta la temporada. La verdad es que una en Septiembre, este amigo y su ausencia son totalmente irrelevantes. Para castigarlo debería haberlo mandado a la congeladora ahora que se vienen negociaciones con Drew Brees y el draft colegial.

Lo mismo se podrá decir de los jugadores. La investigación habla de hasta 27 jugadores- seguramente la defensiva completa del equipo. Si los castigan a todos, ¿con quién van a jugar? El tema es tan delicado que Goodell no ha dictado condena y hasta anda buscando la opinión del Síndicato de Jugadores.

En fin, nadie quedará satisfecho con el resultado final. Goodell y sus colaboradores actuaron con integridad y eso les vuelve a dar respeto. Actuaron con congruencia pero con cierta mesura, eso a veces se puede confundir con disparidad. Donde no se equivocó fue en el mensaje que llegó claramente, todos están bajo el microscopio de la hoy muy firme NFL.