INDIANAPOLIS, EU, Feb 26 (SPNET).- Su personalidad no es la de un “Maloso” pero hasta ahora todo parece indicar que tendrá que adquirirla, algo que muchos ponen en duda pero que deberá ser su realidad cuando pudiera ser seleccionado por los Raiders el próximo 28 de abril.
Aunque todavía esta lejos la cita, por el momento todos los medios parecen enfocarse en la posibilidad de que el mariscal de campo JaMarcus Russell se convierta en el primer jugador seleccionado de la edición 2007 del draft colegial y su nueva casa sería Oakland.
Los Raiders que pasan por uno de los peores baches que han tenido como equipo están sedientos de poder contar con un mariscal de campo de los que denominan franquicia, alrededor de los que se arman los equipos y parece que en Russell tienen una excelente oportunidad de hacerlo.
Presentarse al Scouting Combine este fin de semana y tras su primera experiencia ante los medios, algo que deberá ir masterizando más rápido de lo que se puede imaginar, Russell se mostró tranquilo, algo que denota su carácter y que los presentes rápidamente convirtieron el polémica siendo que de ser seleccionado por los Raiders estará enfrentando mucha presión, empezando por el dueño del equipo Al Davis quien pondría todas sus canicas en el joven.
Si bien Davis no estuvo presente en Indianápolis ni ha hablado con el jugador, ya mandó su primer mensaje estos días cuando le dio las gracias al mediocre mariscal de campo Aaron Brooks con lo que la titularidad al quarterback en los Raiders ya está en juego.
Desde que se enteraron que tenían la primera selección del draft, los Raiders han estado meditando la posibilidad de hacerse de un joven mariscal de campo y pese a que hasta hace algunos días el mejor de la posición parecía ser Brady Quinn de Notre Dame, ahora es Russell quien ha acaparado los reflectores.
Russell, un junior en la LSU decidió saltarse su último año para ir al draft colegial y su mejor carta de presentación en una estupenda actuación en el pasado Tazón del Azúcar donde pasó para 332 yardas en una aplastante victoria 41 a 14 de los Tigres sobre Notre Dame y su mariscal de campo, ahora su rival Quinn.
El joven mariscal de color destaca por su gran tamaño. Pesando lo que cualquier liniero, 265 libras (cerca de los 125 Kg), Russell ha sido comparado con Duante Culpepper pero en realidad es más grande y tiene mas fuerza en el brazo.
Pero sin duda para poder resurgir los Raiders necesitarán mucho más que la fuerza de Russell. El equipo cuenta con una mala línea ofensiva mientras que su ataque terrestre no asustó a nadie en los últimos años.
El joven se mantiene positivo. Ha expresado que independientemente de a que equipo vaya, tendrá que trabajar mucho para destacar en el siguiente nivel.
Por el momento los Raiders se mantienen abiertos a opciones y estarán pendientes de la evolución de Russell quien estará teniendo sus propias sesiones de entrenamiento ante equipos en las próximas semanas.
Los colores negro y plata siempre pintan bien para cualquier joven pero una vez dentro, las cosas se pueden pintar muy complicadas y es entonces cuando solamente los jugadores con carácter pueden salir adelante, especialmente con Al Davis respirándoles en el cuello.
lunes, febrero 26, 2007
viernes, febrero 23, 2007
Justicia a Lovie Smith, o olvidarse de regresar al SB
TORONTO, Can (SPNET).- Hacía 21 años que los Osos de Chicago no llegaban al Super Tazón, si ese es el objetivo primario de cualquier coach que acepta el trabajo en la NFL, entonces Lovie Smith tiene palomita aunque la victoria quedó del lado de los Potros de Indianápolis y su amigo Tony Dungy.
Pero entonces si el éxito de un head coach de la NFL no se mide en llevar al equipo al evento deportivo más importante de los Estados Unidos, ¿entonces como se mide?
Todavía no ganaban el juego de campeonato de la NFC y los rumores ya estaban volando por encima de la cabeza del coach Lovie Smith, el fantasma del dinero ya ocupaba su mente y bien pudo haber sido un factor durante la postemporada de los Osos que culminó a un solo paso del objetivo supremo, ganar el campeonato.
Fue desde entonces que la prensa volteó a ver el contrato del coach que sin duda hizo un estupendo trabajo al llevar las riendas de los Osos durante los últimos tres años.
Podría ser catalogado de ganga.
Uno de los coaches que jugaron en el Super Bowl XLI también era el que recibía el menor salario de la NFL, ese es el caso de Smith quien ganó 1.35 millones de dólares en su tercer año, de cuatro que tiene el contrato que firmó y que según el dueño del equipo Ted Phillips fue más que justo cuando se firmó hace tiempo.
La influencia del coach Smith en Chicago ha sido notoria desde su llegada. El equipo cambió de fisonomía completamente y no tiene la culpa de que hoy exista una carencia de buen nivel de juego en la Conferencia Nacional por lo que una excelente defensiva y equipos especiales así como una ofensiva bastante promedio son suficientes para alcanzar el juego grande de la liga.
De ahí que el estancamiento en las negociaciones entre los Osos y Smith sea una verdadera patada en los bajos.
Gozando de ganancias económicas del nivel de los resultados positivos, los Osos deberán invertir en la estancia de Smith. No pueden darse el lujo de verlo partir dejando un mensaje muy negativo en todos sus seguidores ya que si se coach del año un año antes y llegar al Super Tazón uno después no te dan a merecer un aumento de sueldo, entonces ¿qué lo hará?
Por el momento el equipo ha informado que tienen el interés de mantener al coach y que están haciendo lo que pueden por lograrlo.
Sin embargo el agente del coach responsable de las negociaciones Frank Bauer ha comentado que se las condiciones que han pedido a la franquicia son bastante razonables con respecto al mercado actual y que por el momento no siente que esto vaya a tener una solución favorable por lo que Smith podría salir del equipo al término de la siguiente campaña. Misma en la que ganará tan solo 1.45 millones de dólares.
La semana pasada el equipo le dio las gracias al coordinador defensivo Ron Rivera mientras que dos asistentes más ya no regresarán tampoco.
El gerente general del equipo ha comentado que no han hecho la oferta final a Smith pero de no llegar a un acuerdo, honestamente no se podría pedir mucho de los Osos en la temporada 2007.
Pero entonces si el éxito de un head coach de la NFL no se mide en llevar al equipo al evento deportivo más importante de los Estados Unidos, ¿entonces como se mide?
Todavía no ganaban el juego de campeonato de la NFC y los rumores ya estaban volando por encima de la cabeza del coach Lovie Smith, el fantasma del dinero ya ocupaba su mente y bien pudo haber sido un factor durante la postemporada de los Osos que culminó a un solo paso del objetivo supremo, ganar el campeonato.
Fue desde entonces que la prensa volteó a ver el contrato del coach que sin duda hizo un estupendo trabajo al llevar las riendas de los Osos durante los últimos tres años.
Podría ser catalogado de ganga.
Uno de los coaches que jugaron en el Super Bowl XLI también era el que recibía el menor salario de la NFL, ese es el caso de Smith quien ganó 1.35 millones de dólares en su tercer año, de cuatro que tiene el contrato que firmó y que según el dueño del equipo Ted Phillips fue más que justo cuando se firmó hace tiempo.
La influencia del coach Smith en Chicago ha sido notoria desde su llegada. El equipo cambió de fisonomía completamente y no tiene la culpa de que hoy exista una carencia de buen nivel de juego en la Conferencia Nacional por lo que una excelente defensiva y equipos especiales así como una ofensiva bastante promedio son suficientes para alcanzar el juego grande de la liga.
De ahí que el estancamiento en las negociaciones entre los Osos y Smith sea una verdadera patada en los bajos.
Gozando de ganancias económicas del nivel de los resultados positivos, los Osos deberán invertir en la estancia de Smith. No pueden darse el lujo de verlo partir dejando un mensaje muy negativo en todos sus seguidores ya que si se coach del año un año antes y llegar al Super Tazón uno después no te dan a merecer un aumento de sueldo, entonces ¿qué lo hará?
Por el momento el equipo ha informado que tienen el interés de mantener al coach y que están haciendo lo que pueden por lograrlo.
Sin embargo el agente del coach responsable de las negociaciones Frank Bauer ha comentado que se las condiciones que han pedido a la franquicia son bastante razonables con respecto al mercado actual y que por el momento no siente que esto vaya a tener una solución favorable por lo que Smith podría salir del equipo al término de la siguiente campaña. Misma en la que ganará tan solo 1.45 millones de dólares.
La semana pasada el equipo le dio las gracias al coordinador defensivo Ron Rivera mientras que dos asistentes más ya no regresarán tampoco.
El gerente general del equipo ha comentado que no han hecho la oferta final a Smith pero de no llegar a un acuerdo, honestamente no se podría pedir mucho de los Osos en la temporada 2007.
jueves, febrero 22, 2007
Los retos de Tomlin, el más grande se llama Bill
TORONTO, CAN (SPNET).- Si bien los cambios en la vida siempre generan inestabilidad momentánea, hay algunos que simplemente vienen con etiqueta de éxito, de sueños alcanzados. Tal vez ese el caso para el Coach Mike Tomlin quien comienza a vivir sus primeros momentos como cabeza de uno de los equipos de elite de la NFL, los Acereros de Pittsburgh.
Con una gran sonrisa en la cara pero con una actitud de seriedad, un contraste que llama la atención, que no puede esconderse.
Eso es lo que vemos en Tomlin que llegó a presenciar el Scouting Combine en Indianápolis, el evento por invitación que convoca a los mejores jugadores del futbol americano colegial previo al draft colegial.
Desde su nominación como entrenador en jefe en enero, Tomlin ha sido una gran duda, ha resultado muy complicado leerlo. Por un lado es un hombre de 34 años que debe tener dentro una gran emoción de ser parte de una organización tan importante como los Acereros sin embargo desde el día uno se ha mostrado concentrado, muy serio en lo que hoy es su misión más importante, hacer que los aficionados al equipo olviden que Bill Cowher salió de escena y la única manera de hacerlo es ganando campeonatos.
Y esa actitud es justo la que es su principal herramienta de trabajo con la que espera comenzar una nueva era para el equipo que si bien vio a Cowher despedirse, todo lo que él creó sigue ahí, incluyendo una base de jugadores que ganó un Super Tazón hace poco más de un año.
El primer reto para Tomlin sigue siendo hacer química con el grupo.
“Las relaciones no se hacen en un momento, tenemos que ir día a día”, comentó Tomlin sobre sus pláticas con los jugadores, incluyendo algunos de ellos que probablemente se sienten desmotivados al ver que sus dos candidatos locales (Russ Grimm y Ken Wisenhunt) terminaron en Arizona y un perfecto desconocido es ahora su jefe.
En realidad Tomlin tiene un gran reto por delante.
Firme a su estilo deberá resumir lo mejor que Cowher le dejó puesto para tratar de sacar provecho de ello, sería verdaderamente triste que simplemente lo desechara.
Por otra parte el recién llegado coach buscará modificar las cosas para adaptar a los Acereros a su filosofía, algo que desde el día uno ha creado polémica siendo que como coordinador defensivo de los Vikingos de Minnesota utilizaba un sistema diferente. A su favor decidió quedarse con Dick LeBeau y ha comentado que por el momento no cambiará lo que funciona en el equipo aunque ha dicho que el talento del equipo jugará bien bajo el esquema que se le presente.
El coach tiene mucho que hacer y poco tiempo para hacerlo. “Soy una persona impaciente por naturaleza”, dijo. Esto es algo que puede ir en contra de sus intereses al llegar a Pittsburgh que tiene un estilo de juego bien claro, una identidad que no se puede desarmar en una temporada.
Tomlin ya ha avanzado en lo que tiene que hacer. En estas pocas semanas ya se ha reunido con la gran mayoría de los jugadores y ha comenzado a evaluarlos en detalle, algo que toma tiempo y que ha asegurado que nunca se acaba. El coach ha comentado que sabe que debe ir conociendo mejor a su grupo de trabajo.
Por otra parte Tomlin deberá lidiar con su vida personal que ha sido una montaña rusa. Tras cinco temporadas como asistente de la defensiva secundaria con los Bucaneros de Tampa Bay bajo el mando de Tony Dungy y Jon Gruden, tomó la coordinación defensiva de los Vikingos en 2006 y ahora tomará su lugar en Pittsburgh. Dos ciudades en dos años, cambios complicados para su familia.
Una de las principales barreras que Tomlin deberá derribar se llama Bill Cowher y tiene 15 años de altura.
Un personaje admirado, respetado y principalmente muy querido en la ciudad, Cowher dejó mas que un legado en la historia de los Acereros y reemplazarlo sería un gran problema no solo para Tomlin sino para cualquiera que llegara. Pasarán muchos años antes de que los aficionados se acostumbren a no ver a Cowher en la banca y Tomlin deberá ir ganándose su propio lugar, algo que le guste o no, es su responsabilidad.
Nadie conoce mejor lo que tienen los Acereros hoy en día que Cowher y pues aunque está fuera de la organización, seguramente por su amor a los colores que defendió por 15 campañas podría ayudar al recién llegado.
“No he tenido ningún contacto con él”, comentó Tomlin.
Los aficionados de los Steelers esperan que ese no sea su primer error.
Con una gran sonrisa en la cara pero con una actitud de seriedad, un contraste que llama la atención, que no puede esconderse.
Eso es lo que vemos en Tomlin que llegó a presenciar el Scouting Combine en Indianápolis, el evento por invitación que convoca a los mejores jugadores del futbol americano colegial previo al draft colegial.
Desde su nominación como entrenador en jefe en enero, Tomlin ha sido una gran duda, ha resultado muy complicado leerlo. Por un lado es un hombre de 34 años que debe tener dentro una gran emoción de ser parte de una organización tan importante como los Acereros sin embargo desde el día uno se ha mostrado concentrado, muy serio en lo que hoy es su misión más importante, hacer que los aficionados al equipo olviden que Bill Cowher salió de escena y la única manera de hacerlo es ganando campeonatos.
Y esa actitud es justo la que es su principal herramienta de trabajo con la que espera comenzar una nueva era para el equipo que si bien vio a Cowher despedirse, todo lo que él creó sigue ahí, incluyendo una base de jugadores que ganó un Super Tazón hace poco más de un año.
El primer reto para Tomlin sigue siendo hacer química con el grupo.
“Las relaciones no se hacen en un momento, tenemos que ir día a día”, comentó Tomlin sobre sus pláticas con los jugadores, incluyendo algunos de ellos que probablemente se sienten desmotivados al ver que sus dos candidatos locales (Russ Grimm y Ken Wisenhunt) terminaron en Arizona y un perfecto desconocido es ahora su jefe.
En realidad Tomlin tiene un gran reto por delante.
Firme a su estilo deberá resumir lo mejor que Cowher le dejó puesto para tratar de sacar provecho de ello, sería verdaderamente triste que simplemente lo desechara.
Por otra parte el recién llegado coach buscará modificar las cosas para adaptar a los Acereros a su filosofía, algo que desde el día uno ha creado polémica siendo que como coordinador defensivo de los Vikingos de Minnesota utilizaba un sistema diferente. A su favor decidió quedarse con Dick LeBeau y ha comentado que por el momento no cambiará lo que funciona en el equipo aunque ha dicho que el talento del equipo jugará bien bajo el esquema que se le presente.
El coach tiene mucho que hacer y poco tiempo para hacerlo. “Soy una persona impaciente por naturaleza”, dijo. Esto es algo que puede ir en contra de sus intereses al llegar a Pittsburgh que tiene un estilo de juego bien claro, una identidad que no se puede desarmar en una temporada.
Tomlin ya ha avanzado en lo que tiene que hacer. En estas pocas semanas ya se ha reunido con la gran mayoría de los jugadores y ha comenzado a evaluarlos en detalle, algo que toma tiempo y que ha asegurado que nunca se acaba. El coach ha comentado que sabe que debe ir conociendo mejor a su grupo de trabajo.
Por otra parte Tomlin deberá lidiar con su vida personal que ha sido una montaña rusa. Tras cinco temporadas como asistente de la defensiva secundaria con los Bucaneros de Tampa Bay bajo el mando de Tony Dungy y Jon Gruden, tomó la coordinación defensiva de los Vikingos en 2006 y ahora tomará su lugar en Pittsburgh. Dos ciudades en dos años, cambios complicados para su familia.
Una de las principales barreras que Tomlin deberá derribar se llama Bill Cowher y tiene 15 años de altura.
Un personaje admirado, respetado y principalmente muy querido en la ciudad, Cowher dejó mas que un legado en la historia de los Acereros y reemplazarlo sería un gran problema no solo para Tomlin sino para cualquiera que llegara. Pasarán muchos años antes de que los aficionados se acostumbren a no ver a Cowher en la banca y Tomlin deberá ir ganándose su propio lugar, algo que le guste o no, es su responsabilidad.
Nadie conoce mejor lo que tienen los Acereros hoy en día que Cowher y pues aunque está fuera de la organización, seguramente por su amor a los colores que defendió por 15 campañas podría ayudar al recién llegado.
“No he tenido ningún contacto con él”, comentó Tomlin.
Los aficionados de los Steelers esperan que ese no sea su primer error.
martes, febrero 20, 2007
Esos Cargadores, no dejan de dar pasos atrás
TORONTO, Can, Feb 19 (SPNET).- Ya hablábamos de que haber corrido a Marty Schottenheimer era un error para los Cargadores de San Diego. Bueno pues la racha de malas decisiones sigue y parece que el equipo no termina de aprender.
Hoy se dio a conocer que el elegido para reemplazar al querido Marty será Norv Turner, un coach que vivió sus mejores momentos como coordinador ofensivo de los Vaqueros de Dallas pero que como coach en jefe no ha mostrado nada.
Son muchos los que aseguran que fue Turner quien armó la ofensiva encabezada por Troy Aikman, apoyada nada más y nada menos que en Emmitt Smith y Michael Irvin y una poderosa línea ofensiva. Y claro no podemos olvidar al ala cerrada Novacek, y el corredor de poder Mouse Johnston. Yo más bien veo que fue Turner quien tuvo suerte de poder estar en ese equipo, con ese tipo de talento.
Hace unos meses Norv Turner llegó al Salón de la Fama en Canton, Ohio para presentar a Troy Aikman quien fue el primer Vaquero (de varios por venir) de los noventas en ingresar al grupo de mayor elite en el futbol americano profesional.
En aquella ocasión Aikman se tomó el tiempo para hablar de la influencia que Turner había tenido en su carrera, especialmente cuando comenzaba.
Es muy probable que esa haya sido la mayor contribución que Norv Turner ha podido dar a una franquicia, a un jugador. Los aficionados de los Vaqueros y su dueño Jerry Jones siempre estarán agradecidos a Turner por haberles formado un mariscal de campo que generó tres anillos de Super Tazón. Pero esa no fue razón suficiente para que Jones decidiera darle su oportunidad a Turner hace unos días cuando lo entrevistó para el puesto de head coach que eventualmente se quedó en manos de Wade Phillips.
Tal vez Jones tenía en mente que el coach de 54 años de edad había tenido muy malos resultados con los Raiders de Oakland y antes con los Pieles Rojas de Washington, los dos equipos que le dieron la oportunidad de encabezarlos.
Un record acumulado con las dos franquicias de 58-82-1 parece indicar algo de la capacidad de Turner como head coach.
En ninguna de esas dos experiencias logró desarrollar una relación con sus jugadores. Ambas franquicias lucían deslavadas, con equipos grises, equipos con talento que terminaron peor que como empezaron.
Es por eso que parece que la contratación de Turner para el puesto en San Diego se escucha aventurada para un equipo que tiene todo el talento armado para competir por boletos a playoffs y por que no pensar en el Super Tazón.
Con LaDanian Tomlinson por delante, la ofensiva de los Chargers dará a Turner un talento que estuvo acostumbrado a tener. Volverá a tener la oportunidad de formar a un joven mariscal de campo en Philip Rivers quien ha mostrado cosas buenas pero siendo honestos no es, ni estará cerca de Aikman.
El mayor problema de los Cargadores de Schottenheimer era su falta de ejecución cuando el juego estuvo en la línea.
En realidad la llegada de Turner no parece mejorar eso por lo que a nadie sorprenda que el equipo regrese a su acostumbrado lugar, luchando por no pisar el fondo de la División Oeste de la AFC.
Hoy se dio a conocer que el elegido para reemplazar al querido Marty será Norv Turner, un coach que vivió sus mejores momentos como coordinador ofensivo de los Vaqueros de Dallas pero que como coach en jefe no ha mostrado nada.
Son muchos los que aseguran que fue Turner quien armó la ofensiva encabezada por Troy Aikman, apoyada nada más y nada menos que en Emmitt Smith y Michael Irvin y una poderosa línea ofensiva. Y claro no podemos olvidar al ala cerrada Novacek, y el corredor de poder Mouse Johnston. Yo más bien veo que fue Turner quien tuvo suerte de poder estar en ese equipo, con ese tipo de talento.
Hace unos meses Norv Turner llegó al Salón de la Fama en Canton, Ohio para presentar a Troy Aikman quien fue el primer Vaquero (de varios por venir) de los noventas en ingresar al grupo de mayor elite en el futbol americano profesional.
En aquella ocasión Aikman se tomó el tiempo para hablar de la influencia que Turner había tenido en su carrera, especialmente cuando comenzaba.
Es muy probable que esa haya sido la mayor contribución que Norv Turner ha podido dar a una franquicia, a un jugador. Los aficionados de los Vaqueros y su dueño Jerry Jones siempre estarán agradecidos a Turner por haberles formado un mariscal de campo que generó tres anillos de Super Tazón. Pero esa no fue razón suficiente para que Jones decidiera darle su oportunidad a Turner hace unos días cuando lo entrevistó para el puesto de head coach que eventualmente se quedó en manos de Wade Phillips.
Tal vez Jones tenía en mente que el coach de 54 años de edad había tenido muy malos resultados con los Raiders de Oakland y antes con los Pieles Rojas de Washington, los dos equipos que le dieron la oportunidad de encabezarlos.
Un record acumulado con las dos franquicias de 58-82-1 parece indicar algo de la capacidad de Turner como head coach.
En ninguna de esas dos experiencias logró desarrollar una relación con sus jugadores. Ambas franquicias lucían deslavadas, con equipos grises, equipos con talento que terminaron peor que como empezaron.
Es por eso que parece que la contratación de Turner para el puesto en San Diego se escucha aventurada para un equipo que tiene todo el talento armado para competir por boletos a playoffs y por que no pensar en el Super Tazón.
Con LaDanian Tomlinson por delante, la ofensiva de los Chargers dará a Turner un talento que estuvo acostumbrado a tener. Volverá a tener la oportunidad de formar a un joven mariscal de campo en Philip Rivers quien ha mostrado cosas buenas pero siendo honestos no es, ni estará cerca de Aikman.
El mayor problema de los Cargadores de Schottenheimer era su falta de ejecución cuando el juego estuvo en la línea.
En realidad la llegada de Turner no parece mejorar eso por lo que a nadie sorprenda que el equipo regrese a su acostumbrado lugar, luchando por no pisar el fondo de la División Oeste de la AFC.
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