lunes, abril 05, 2010

Un pasito de diferencia, de ida y de vuelta

Del amor al odio. Como es que siendo sentimientos tan contrastantes, es tan fácil saltar de uno al otro.

Bueno pues Donovan McNabb tal vez pudiera servir de tesis para esta duda luego de pasar de las Aguilas a los Redskins en el cambio mas importante de lo que va del receso en la NFL.

La importancia no es en si por McNabb sino porque un jugador veterano, que domina el playbook de su equipo pasa a las filas de un rival de división. Una situación con la que Washington gana mucho mas de lo que Philadelphia.

Luego de varias temporadas de amenazas e inconformidad, McNabb finalmente se aleja de los aficionados de las Aguilas que si bien lo querían, también lo criticaban de no poder ganar el juego grande, a la hora grande.

Esto indica que finalmente Philly coincidía con sus fans pero que empaquetaran a su mariscal de campo a un rival de división no suena muy inteligente que digamos. Para empezar conoce las tripas de las Aguilas al cien por ciento. Suena difícil pensar que Andy Reid tendrá tiempo para cambiar el esquema ofensivo con un mariscal de campo de la talla de Kevin Kolb (nada contra él, pero le tomará cierto tiempo tomar el ritmo).

Además de esto la división Este de la NFC no se salva de McNabb quien tiene bien estudiados a los Vaqueros y Gigantes.

Este cambio nos recuerda mucho a la salida de Brett Favre de Green Bay solo que los Packers se encargaron de que el veterano no les compitiera directamente por lo menos un año al mandarlo a los Jets y asegurarse de que en su contrato hubiera una cláusula que no le dejara jugar en un equipo de la norte de la NFC.

Le tomó un poco de tiempo pero Favre hoy compite directamente luego de firmar con Minnesota pero este año adicional le dio tiempo al equipo y a su nuevo QB Aaron Rodgers para cambiar un poco las cosas.

Así es que la historia de Rodgers se parece un poco a la de Kolb. Creo que con el tiempo debido podemos esperar lo haga bien.

Por lo pronto McNabb tendrá la oportunidad de demostrar de que esta hecho y por mas tiempo que Favre. Es obvio que los Redskins buscan resultados positivos al corto plazo bajo el liderazgo de Mike Shanahan y este es uno de los engranes que necesitaban.

Ya se habla de revancha deportiva, ya se quiere saber en que fecha los Skins visitarán Philadelphia. Yo creo que McNabb ya tiene lo que anhelaba (aunque sea por ahora y hasta que no se den los primeros resultados). Un lugar donde lo aprecien aunque por muchos años lo hayan odiado.

martes, marzo 30, 2010

Estamos hartos de….

Mientras más lo pienso mas me molesta.

Creo que los aficionados de los Acereros de Pittsburgh tenemos mucho de que sentirnos orgullosos pero en los últimos meses los jugadores (que finalmente son el equipo) nos tienen por demás preocupados.

Yo que me reía de los Bengalíes de Cincinnati. Que critiqué a Marvin Lewis por aguantar la indisciplina de sus jugadores, hoy no me queda mas que agachar cabeza ante el show que han dado los Steelers fuera del terreno de juego.

Ben Roethlisberger tiene dos acusaciones de índole sexual, el pateador Jeff Reed recibió el nombramiento de jugador franquicia y será de los mejores pagados de la liga luego de enfrentar acusaciones de agresiones. El apoyador James Harrison tuvo que tomar clases de “Anger Management” para tranquilizarse y que tal Santonio Holmes que ya había tenido problemas de drogas y que ahora se le acusa de maltrato a una dama en un bar en Florida.

Pittsburgh siempre se había jactado de tener una franquicia modelo. Ni pensar que el equipo se involucrara con jugadores problema. Pero recordemos que eso fue en la época de Chuck Noll y de Bill Cowher quien por problemas fuera del juego corrió a jugadores como Bam Morris y hasta al mismo Plaxico Burress quien hoy esta en la cárcel.

No quisiera pensar que Mike Tomlin esta siendo demasiado “manga ancha” con sus jugadores pero es mucha coincidencia que todos estos amigos estén metidos en tantas broncas.

Si el río suena es que agua lleva, y para todos los fans del equipo, este río no converge con los otros tres…

lunes, marzo 08, 2010

Ben tiene la culpa

Que te quieran ver la cara una vez es hasta cierto punto normal, que te repitan la dosis ya da pena. Otra que podría aplicar es la de donde el río suena es porque agua lleva.

Este es el caso de Ben Roethlisberger quien hace unos meses se tuvo que defender de una dama que lo acusó de haberla violado en Nevada. Hoy el tema es el mismo pero ahora le toca a Georgia donde el QB de los Steelers tiene su casa.

O Roethlisberger es un maniático sexual o cada vez que ven burro se les ocurre viaje.

En la primera ocasión las cosas no pasaron a mayores y tal vez esta vez tampoco pero lo que si queda claro es que el Big Ben necesita urgentemente la ayuda de un asesor que le cuide la imagen y hasta que cambie sus estándares de vida.

El Ben tiene 28 años, digamos que ya esta grandecito para darse cuenta de lo que hace. Que se la pase de desmadre es su gusto pero que se la pase metido en fiestas con menores de edad es ponerse de pechito para que se siga haciendo de fama de la mala.

Ahora es una chavilla de 20 años la que dice que el jugador se puso romántico. Podríamos concluir que ya les gusto andar diciendo que este compadre es un agresor sexual pero lo que también queda más que claro es que culpable o no, el Ben no aprende la lección.

Que buena contratación

El arranque de la agencia libre 2010 arrojó buenos movimientos pero hubo uno que creo es realmente positivo.

Mientras que los Osos de Chicago se apuntaron con tres jugadores de excelente nivel, los Cuervos de Baltimore firmaron una pieza que puede ser la clave para finalmente regresar al SB.

Si logra salvarse lesiones y se acopla al equipo, Anquan Boldin bien puede ser la diferencia para el equipo del Coach Harbaugh.

Los Cuervos ya cuentan con Ray Lewis y su dominante defensiva, tienen una ofensiva por demás explosiva por tierra y ahora Boldin les dará una dimensión determinante por aire con lo que la duda será si Joe Flacco tendrá el talento para ganar la división norte de la AFC y ser claros contendientes al campeonato.